MARTE
El Museo de Arte de El Salvador (MARTE) fue inaugurado el 22
de mayo de 2003. Es una institución privada, sin fines de lucro, cuyo
funcionamiento es responsabilidad de la Asociación Museo de Arte de El
Salvador, la cual se creó con ese propósito y cuya personería jurídica se
obtuvo mediante Acuerdo Ejecutivo No. 338 publicado en el Diario Oficial 89
Tomo 347 del 6 de mayo del año 2000. En corto tiempo, y gracias al trabajo
desarrollado por la asociación, el museo se ha convertido en un referente
obligado en la vida cultural del área centroamericana.

El MARTE exhibe
una muestra permanente de arte salvadoreño con obras de su colección, de
colecciones privadas y préstamos de artistas. Esta exposición brinda un amplio
panorama del arte salvadoreño de mediados del siglo XIX hasta la época
contemporánea. Así mismo, MARTE mantiene un programa de exhibiciones
temporales, que han permitido que, por primera vez en El Salvador, se presenten
obras de los grandes maestros del arte universal. Sus exhibiciones se
complementan con un programa educativo que incluye visitas guiadas dirigidas
principalmente a los estudiantes de las escuelas públicas del país, un programa
de capacitación docente y un variado programa de actividades complementarias
vinculadas directamente a las exhibiciones.
MARTE ha
desarrollado proyectos con organizaciones internacionales de mucho prestigio
Ofrecemos otros servicios, entre los que se destacan la
Tienda del Museo, el restaurante Punto y el uso de las instalaciones para
eventos sociales o corporativos.

Misión
Contribuir al desarrollo educativo y cultural del país
mediante la conservación y difusión de nuestro patrimonio artístico, reforzando
los conocimientos históricos, reafirmando los valores culturales que forman
nuestra identidad y promoviendo los nuevos lenguajes artísticos.
Visión
Ser una institución reconocida por su significativa
contribución al desarrollo de las artes visuales, estimulando la creatividad y
el diálogo, respetando las individualidades y propiciando la búsqueda de nuevos
horizontes al arte salvadoreño.
Objetivos
Crear conciencia sobre la importancia de conservar, valorar
y acrecentar nuestro patrimonio artístico.
Buscar los mecanismos que aproximen el hecho artístico
a la comunidad.
Estimular el conocimiento del arte y la valoración del
trabajo del artista.
Contribuir a la formación de profesionales de las
artes y carreras afines.
Proyectar el trabajo del artista a nivel nacional e
internacional.
Museo de la Ciudad
En junio del año 2000, un grupo de ciudadanos y ciudadanas
convierten una iniciativa cultural en la Asociación Museo de la ciudad, e
instalan el Museo de la Ciudad en Santa Tecla. Debido a la falta de apoyo de la
municipalidad tecleña, se crea una alianza con la Microrregión El Bálsamo, con
quienes se ha establecido un convenio de cooperación para la implementación de
un Plan Estratégico de Cultura para la microrregión, que incluye la instalación
de museos, procesos educativos y formativos en este territorio.
El trabajo de la Asociación ha consistido desde entonces en
investigación, documentación y rescate de diversas manifestaciones culturales,
así como la exposición y desarrollo de actividades educativas, dirigida
especialmente a la juventud.
2ª Avenida Sur 2-3, Barrio San Simón, Sacacoyo
El Museo de Arte
Popular de El Salvador.
Diversas expresiones del arte popular salvadoreño, producto
de prácticas populares tradicionales o de expresiones artísticas emergentes,
son las que el Museo de Arte Popular exhibe en sus instalaciones y en
exposiciones itinerantes.
Como resultado de las actividades de investigación y
conservación ha organizado más de 25 exhibiciones, algunas fuera del país, y ha
logrado acumular una colección de más de 1,100 objetos y valiosos
documentos.
En el año 2001 inauguró su sede en la ciudad de San
Salvador, donde mantiene la exposición permanente dedicada al reconocido arte
de la miniatura en barro de Ilobasco, denominada - Sala de la Miniatura Dominga
Herrera – en honor a la insigne creadora de este arte; y otras tres salas donde
organiza exposiciones temporales.
Por las formas innovadoras de trabajo y difusión
desplegadas, artistas y artesanos populares han comenzado a salir del anonimato
característico adquiriendo prominencia nacional, como es el caso de don Ángel
Mendoza Alvarado, destacado pintor, escultor y restaurador galardonado
con el Premio Nacional de Cultura del año 2000.
Es así como el Museo contribuye al reconocimiento y
valoración del arte popular y las tradiciones como componentes culturales
fundamentales para el desarrollo integral de nuestra sociedad.
Nuestros Fundadores
El Museo de Arte Popular fue fundado por la asociación
INICIATIVA PRO ARTE POPULAR (INAR), institución privada sin fines de
lucro creada en 1997 por un grupo de profesionales salvadoreños unidos por el
interés de documentar, estudiar y preservar las diferentes expresiones de las
artes y tradiciones populares de El Salvador.
Misión de INAR
Su misión es encauzar a través del Museo y sus programas, la
investigación, conservación y difusión del Arte Popular Salvadoreño, al mismo
tiempo de fortalecer la promoción de artesanos y artistas, portadores de
invaluables tradiciones y a aquellos creadores de nuevas expresiones
artísticas. Todo ello con el fin de contribuir al conocimiento y la formación
integral de los salvadoreños, y al interés de visitantes o estudiosos de otros
países.
Sus actividades son financiadas por donaciones de instancias
gubernamentales y no gubernamentales, el Programa de Transferencias de Fondos
de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la República.empresas
privadas, personas particulares, membrecías y por la realización de eventos
especiales.
Avenida San José # 125
Colonia Centroamérica
San Salvador, El Salvador, C.A.
Tel. (503) 2274-5154
Fax: (503) 2274-1465
Facebook: museo de arte popular de El Salvador
Museo de la
Revolución Salvadoreña
Fue fundado por un grupo de guerrilleros en 1992, mismo año
en que se firmaron los acuerdos de paz. Poco a poco han ido incorporando piezas
claves para el entendimiento de la historia de El Salvador. Son armas,
documentos, fotografías y cartas que hacen del lugar, un testimonio vivo del
pasado. Cuando nosotros llegamos nos topamos con Catalino Gómez Argueto, un ex
combatiente que brinda apoyo a los visitantes y cuenta historias muy
estremecedoras. El señor documenta su historia y está escribiendo un libro con
sus memorias. Aún le falta la parte técnica, pues busca un patrocinio para la
publicación e impresión del ejemplar. Así que si alguno está interesado,
tenemos sus datos. El recorrido se hace en dos horas y si tienes ganas de más,
invítale a Catalino un café y comparte una tarde con él.

Afuera del museo, hay un ex campamento de guerrilleros,
donde recrean el sistema que tenían para sobrevivir. Desde las necesidades
básicas, hasta las actividades que implementaban como parte de la formación
revolucionaria (alfabetismo, talleres de fabricación de armamento, religión,
organización de producción, etc.). La entrada al campamento es independiente a
la cuota del museo.

Perquín es la base para los grupos nacionales e
internacionales que recorren los bosques, ríos, montañas, campamentos y museos
de los alrededores en búsqueda de “la verdad”, que algunos otros llamarían a su
búsqueda “morbo”. Otros sólo están interesados en la historia del mundo porque
todavía no se convencen de lo malos que podemos ser.





